Aumentar la potencia eléctrica de un local en Cataluña: trámites y documentación

Técnico revisando el cuadro eléctrico de un local comercial antes de aumentar la potencia

Para aumentar la potencia eléctrica de un local en Cataluña no siempre hay que emitir un nuevo boletín ni reformar la instalación. Si esta tiene 20 años o menos, la potencia solicitada no supera la máxima admisible documentada y no se modifica físicamente, la nota de la Generalitat prevé que no sea necesario aportar documentación adicional de seguridad para el cambio contractual. Esto no garantiza que la red pueda suministrar la potencia: la distribuidora debe comprobar la viabilidad del suministro.

El diagnóstico cambia cuando se supera la potencia máxima admisible, se añaden o modifican circuitos, la instalación tiene más de 20 años, existe un cambio de uso o el local pertenece a una categoría sometida a proyecto o inspección. Antes de solicitar nada a la comercializadora conviene calcular la demanda, localizar la documentación eléctrica y revisar técnicamente el local.

Tres potencias que no deben confundirse

La potencia contratada es la que figura en el contrato de suministro. La potencia máxima admisible es el límite que la instalación puede admitir según su documentación y características certificadas. La potencia instalada se relaciona con los receptores y equipos existentes. Ninguna de ellas debe confundirse con la demanda real de la actividad, que depende del funcionamiento simultáneo de maquinaria, climatización, hornos, cámaras frigoríficas, agua caliente u otros consumos.

El primer paso consiste en preparar una tabla con la potencia contratada actual, la máxima admisible documentada y la potencia que necesita el negocio. Esta última no se obtiene sumando sin más las placas de todos los equipos: deben estudiarse la simultaneidad, los modos de funcionamiento y posibles ampliaciones futuras. También interesa comprobar el CUPS y si la capacidad disponible de la red y del enlace del edificio permite atender la solicitud.

Para conocer la situación legal deben localizarse el certificado de instalación eléctrica, el justificante o documento acreditativo del RITSIC, el proyecto o la memoria anterior, el esquema unifilar, la fecha de legalización y la última inspección cuando sea preceptiva. Una corrección de un dato registral no puede utilizarse para encubrir una ampliación real o una modificación técnica. [2] [5]

  • Potencia contratada: límite acordado con la comercializadora.
  • Potencia máxima admisible: capacidad certificada de la instalación.
  • Potencia necesaria: demanda prevista para desarrollar la actividad.
  • Capacidad de suministro: posibilidad de la red y de las instalaciones de enlace para atender la petición.

Árbol de decisión: qué trámite corresponde

Cuando la instalación tiene como máximo 20 años, no se toca ningún circuito y la potencia final queda dentro de la máxima admisible, el aumento puede limitarse al trámite contractual sin nueva documentación de seguridad. Si la potencia solicitada supera la máxima admisible, la Generalitat exige un CIEBT o certificado de instalación eléctrica de baja tensión acompañado del documento acreditativo de su inscripción. Antes de certificar, habrá que adaptar cuadros, líneas o protecciones si no soportan la nueva situación. [2]

El BRIE o boletín de reconocimiento no es una alternativa universal. En instalaciones documentadas mediante memoria técnica, la nota oficial lo contempla para determinados aumentos cuando la potencia final no excede en más de un 50 % la carga mínima reglamentaria correspondiente al tipo de local y tampoco supera 20 kW. Las condiciones deben cumplirse conjuntamente y esta vía puede no servir si hay una intervención material que deba documentarse como ampliación o modificación. [2]

En instalaciones de más de 20 años, la nota prevé la verificación por la distribuidora en el contexto del aumento. Un resultado desfavorable obliga a adecuar la instalación y justificar la actuación mediante BRIE, CIE con inscripción o inspección de un organismo de control, según sus características. La ruta concreta debe confirmarse con la normativa y los criterios oficiales vigentes al tramitar la solicitud. [2]

  • ¿La potencia solicitada cabe en la máxima admisible, la instalación tiene 20 años o menos y no se modifica? Puede bastar el cambio contractual.
  • ¿Se supera la máxima admisible? Se requiere CIEBT e inscripción, además de las adaptaciones necesarias.
  • ¿Se añaden circuitos? Es una ampliación de la instalación.
  • ¿Se alteran circuitos existentes? Es una modificación.
  • ¿Tiene más de 20 años? Debe considerarse la verificación y una posible adecuación previa.

Cuándo hacen falta memoria, proyecto e inspección

La memoria técnica o el proyecto no se eligen solo por la potencia. La ITC-BT-04 exige proyecto, entre otros supuestos, en los locales de pública concurrencia y en los que presentan riesgo de incendio o explosión, sin límite mínimo de potencia. Para edificios destinados principalmente a viviendas, locales comerciales y oficinas que no sean de pública concurrencia, establece el umbral de más de 100 kW por caja general de protección. Las instalaciones no incluidas en los supuestos de proyecto se documentan mediante memoria técnica de diseño. [4]

Si la ampliación o modificación requiere proyecto, la documentación indicada por Canal Empresa comprende la declaración responsable, el proyecto, el certificado de dirección y finalización de obra ELEC-4, el certificado de una empresa instaladora habilitada, la inspección inicial favorable cuando corresponda, el justificante de inscripción en el RITSIC y las instrucciones de uso y mantenimiento actualizadas. [5]

Cuando basta una memoria, deben prepararse la declaración responsable, la memoria técnica ELEC-3, el esquema unifilar ELEC-2, el certificado de instalación, las instrucciones actualizadas, el croquis del trazado y el justificante de inscripción de la actuación en el RITSIC. Los modelos y requisitos pueden cambiar, por lo que deben verificarse en Canal Empresa y Trámites Gencat antes de presentar el expediente. [5]

  • Empresa instaladora habilitada: ejecuta y certifica la instalación dentro de sus atribuciones.
  • Técnico titulado competente: redacta el proyecto y asume la dirección cuando resulte exigible.
  • Organismo de control: realiza las inspecciones reglamentarias que correspondan.
  • RITSIC: registro de instalaciones; no debe confundirse con el RASIC, relativo a agentes de seguridad industrial.

Pasos para preparar y tramitar el aumento

El proceso debe comenzar antes de alquilar el local o comprar los equipos. Una revisión física permite comprobar el cuadro general, las protecciones, la puesta a tierra, las secciones de los conductores, las caídas de tensión, las líneas existentes y la compatibilidad con la maquinaria. También permite detectar si el aumento afecta al proyecto de actividad, a la climatización o a la clasificación del establecimiento.

Si se amplía o modifica la instalación, la declaración responsable debe presentarse antes de poner en servicio la actuación. Para determinados trámites con la compañía se necesita el certificado eléctrico junto con el documento acreditativo de inscripción, no solo el justificante inicial de haber presentado la declaración. La legalización industrial y el aumento contractual están conectados, pero son procedimientos distintos. [2] [8]

Cuando sea obligatoria una inspección periódica, debe comprobarse que su certificado esté vigente y sea favorable. La Generalitat indica que la empresa instaladora no debe emitir el certificado de una ampliación o modificación si el titular no dispone de ese resultado vigente. Una inspección caducada puede, por tanto, detener la certificación hasta que se regularice la situación. [6]

  • Calcular la demanda real y la simultaneidad de los equipos.
  • Recuperar CIE, proyecto o memoria, esquema, inscripción RITSIC e inspecciones.
  • Comparar potencia contratada, máxima admisible y necesaria.
  • Clasificar el local y revisar la antigüedad de la instalación.
  • Inspeccionar físicamente cuadros, líneas, protecciones y puesta a tierra contractual con comercializadora y distribuidora.

Coste, plazo y errores que pueden retrasar el proceso

La tasa oficial consultada para la declaración responsable de baja tensión es de 11,65 euros, pero no representa el precio total del aumento. Debe verificarse en Trámites Gencat el día de la presentación, porque puede cambiar. A ella pueden añadirse el diagnóstico, la memoria o el proyecto, la dirección técnica, los trabajos del instalador, los materiales, una inspección del organismo de control y posibles actuaciones en el enlace o el suministro. [3] [7]

No existe un plazo único fiable. La duración depende de si se conserva la documentación, del alcance de la obra, de la necesidad de proyecto, del resultado de las inspecciones, de las subsanaciones, de la obtención del documento del RITSIC y de las actuaciones de la distribuidora. La secuencia adecuada es diagnosticar, diseñar, ejecutar, inspeccionar si procede, registrar y solicitar después el cambio contractual con toda la documentación necesaria.

Los errores más frecuentes son firmar el alquiler sin conocer la potencia admisible, creer que cualquier boletín sirve, ignorar la clasificación de pública concurrencia, añadir circuitos sin registrar la ampliación o confundir una corrección administrativa con una reforma. También conviene coordinar el expediente eléctrico con la licencia o comunicación de actividad si cambian el uso, los equipos o las condiciones técnicas del local.

  • No solicitar el aumento antes de comprobar la instalación.
  • No encargar un BRIE si el supuesto exige CIE o proyecto.
  • No poner en servicio nuevos circuitos antes de completar el trámite aplicable.
  • No asumir que la capacidad interior implica que la red pueda suministrar la potencia.
  • No publicar ni aceptar un presupuesto cerrado sin definir primero el alcance técnico.

Preguntas frecuentes

¿Puedo contratar más potencia sin hacer obras?

Sí, puede ser posible si no se supera la potencia máxima admisible, la instalación tiene 20 años o menos y no se modifica. Aun así, la distribuidora debe comprobar la viabilidad del suministro. En instalaciones más antiguas o cuando falte documentación pueden existir verificaciones y actuaciones adicionales.

¿Cuál es la diferencia entre BRIE y CIE?

El BRIE es un boletín de reconocimiento admitido únicamente en determinados supuestos. El CIEBT certifica una instalación de baja tensión y, cuando se supera la potencia máxima admisible, debe acompañarse del documento acreditativo de inscripción correspondiente. No son documentos intercambiables y su aplicación depende de la antigüedad, la potencia, la clasificación y las modificaciones realizadas.

¿Aumentar la potencia afecta a la licencia de actividad?

Un simple cambio contractual dentro de la capacidad legalizada no implica por sí solo una reforma de la actividad. Sin embargo, la instalación de maquinaria, nuevos circuitos, cocinas, climatización o un cambio de uso puede alterar el proyecto o las condiciones declaradas. Deben revisarse conjuntamente la instalación eléctrica y el expediente de actividad antes de ejecutar las actuaciones.

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