No todas las instalaciones de equipos a presión necesitan proyecto, pero su clasificación tampoco puede decidirse mirando únicamente la presión de un depósito. Hay que estudiar el conjunto conectado, el volumen, el fluido, las tuberías, el diámetro nominal, la temperatura y el uso previsto. Según el resultado, será una instalación de clase 1, documentada mediante memoria técnica, o de clase 2, que requiere proyecto y certificado final.
En Cataluña, la declaración responsable debe presentarse por internet antes de poner la instalación en servicio. El marcado CE o la declaración de conformidad de una máquina no sustituyen este trámite: acreditan aspectos relativos al producto, mientras que la legalización comprende la instalación resultante, sus conexiones, dispositivos de seguridad y condiciones de funcionamiento.
Qué instalaciones entran en el ámbito de equipos a presión
El ámbito general comprende equipos destinados a producir, almacenar, transportar o utilizar fluidos a presión cuando su presión máxima admisible supera 0,5 bar. Puede afectar a depósitos, recipientes, calderas, redes de tuberías, vasos de expansión, equipos criogénicos o maquinaria que incorpore elementos presurizados. Que un elemento aparezca en esta lista no significa que siempre tenga el mismo régimen: deben comprobarse sus características y las posibles instrucciones técnicas complementarias. [2] [5]
Para una primera evaluación conviene elaborar un inventario de todos los equipos y tuberías conectados permanentemente. Deben anotarse la presión máxima admisible o de servicio, el volumen, la temperatura, el fluido y su grupo, el diámetro nominal de las tuberías y la categoría de cada equipo. La clasificación reglamentaria depende de estas variables y no solo de la presión indicada en el manómetro. [5] [6]
- Fabricante, modelo, año y número de serie.
- PS o Pms, volumen y temperaturas admisibles.
- Fluido utilizado y grupo al que pertenece.
- DN, categoría y recorrido de las tuberías.
- Marcado, placa y declaración de conformidad disponibles o ausentes.
Cuándo basta una memoria y cuándo hace falta proyecto
Las instalaciones de clase 1 requieren una memoria técnica firmada por la persona autorizada de la empresa instaladora que haya ejecutado los trabajos. Las de clase 2 necesitan un proyecto y un certificado de dirección y final de instalación, con intervención de un técnico titulado competente. La puesta en funcionamiento debe quedar bajo la responsabilidad de una única empresa instaladora inscrita en el RASIC. [2]
Entre los criterios generales de clase 2 se encuentra que la suma de Pms × V de los equipos conectados permanentemente supere 25.000 bar·l. El umbral baja a 10.000 bar·l en instalaciones capaces de generar un aumento de presión por llama, aportación de calor o reacciones exotérmicas. También pueden determinar la clase 2 la presencia de fluidos peligrosos por encima de las cantidades reglamentarias, determinadas tuberías de categorías II y III o equipos sujetos a supuestos específicos de las ITC EP-1 a EP-7. [2] [5]
Estos criterios deben aplicarse a la configuración real de la instalación. No es correcto calcular cada recipiente de forma aislada si forma parte de un conjunto conectado, ni excluir las tuberías. Antes de comprar o trasladar maquinaria, resulta útil revisar también si cambiarán el fluido, la presión o las conexiones, porque estas variaciones pueden alterar la clasificación y la documentación exigible. [2] [6]
- Clase 1: memoria técnica y ejecución mediante empresa instaladora habilitada.
- Clase 2: proyecto, dirección técnica y certificado final.
- Los equipos sujetos a una ITC específica pueden tener requisitos adicionales.
- La declaración responsable no sustituye la memoria, el proyecto ni los certificados.
Documentos necesarios y diferencia entre RITSIC y RASIC
RITSIC y RASIC cumplen funciones distintas. El RITSIC es el registro catalán en el que queda inscrita la instalación técnica de seguridad industrial. El RASIC identifica a los agentes habilitados, como la empresa instaladora responsable. Por tanto, comprobar que una empresa figura en el RASIC no demuestra por sí solo que una instalación concreta esté dada de alta en el RITSIC. [2] [3]
El expediente técnico puede incluir la memoria o el proyecto, planos y esquemas, declaraciones de conformidad, documentación del fabricante y certificados de pruebas. El EP-2 corresponde al certificado de instalación; el EP-3, al certificado de dirección y final de instalación cuando procede. Existen otros modelos para reparaciones, modificaciones e inspecciones, como EP-5, EP-6, EP-9 y los certificados vinculados a inspecciones periódicas. [1] [4]
En el trámite de puesta en servicio se adjunta la declaración responsable firmada, pero el titular debe disponer previamente de la documentación reglamentaria y conservarla durante toda la vida útil. También debe guardar la declaración presentada, el justificante RITSIC, el registro de equipos y los certificados de inspección. En ciertos equipos usados puede ser necesaria un acta de inspección de nivel C, por lo que no conviene comprar maquinaria sin comprobar su expediente. [3] [4] [7]
- Solicitar la declaración de conformidad y los manuales al proveedor.
- Comprobar que placas, números de serie y documentos coinciden.
- Guardar el expediente técnico completo, no solo el justificante RITSIC.
- Documentar reparaciones, sustituciones y modificaciones posteriores.
Pasos para registrar y poner en servicio la instalación
La secuencia debe comenzar antes de ejecutar los trabajos. Primero se inventarían los equipos, tuberías y elementos de seguridad; después se reúne la documentación del fabricante y se clasifican los equipos y fluidos. Con esos datos se determina la clase de la instalación, se prepara la memoria o el proyecto y se coordina la ejecución con una empresa instaladora habilitada. [2] [4]
Una vez ejecutada y probada la instalación, se emiten los certificados aplicables y se presenta telemáticamente la declaración responsable antes de la puesta en servicio. La ficha oficial aportada indica una tasa de 34,85 euros, pero este importe puede actualizarse; debe comprobarse en Tràmits Gencat en el momento de tramitar. No existe en las fuentes facilitadas un plazo cerrado que permita prometer cuánto tardará todo el proceso. [3]
El formulario admite hasta 50 equipos. Si la instalación contiene más, se registran primero los 50 iniciales y, tras obtener el número RITSIC, se incorporan los restantes mediante modificaciones en grupos de hasta 50. Una ampliación, traslado, sustitución o cambio relevante posterior debe analizarse antes de ejecutarse para determinar si exige tramitar una modificación y aportar nuevos certificados. [3] [8]
- Inventariar equipos, tuberías y accesorios de seguridad.
- Clasificar equipos, fluidos y la instalación completa.
- Preparar memoria o proyecto según corresponda.
- Ejecutar, probar y certificar mediante los agentes habilitados.
- Presentar la declaración responsable y abonar la tasa vigente antes del servicio.
Comprobaciones posteriores e inspecciones periódicas
Tras el alta, el titular debe mantener actualizado el libro o registro de equipos y conservar la documentación de cada actuación. Al comprar maquinaria usada o alquilar una nave, conviene verificar el número RITSIC, la identificación de los equipos, las declaraciones de conformidad, los EP-2 y EP-3 cuando correspondan, el registro y las inspecciones. También deben revisarse posibles ampliaciones o sustituciones no documentadas. [4] [7] [8]
El Reglamento distingue inspecciones de nivel A, B y C, con alcances y agentes diferentes. No existe una periodicidad única para todos los equipos: depende, entre otros factores, del tipo y categoría del equipo, el grupo de fluido y la ITC aplicable. Para programarlas debe consultarse el texto consolidado del Reglamento y confirmarse el supuesto concreto con el organismo oficial o el agente habilitado correspondiente. [5]
- No confundir marcado CE con legalización de la instalación.
- No omitir tuberías ni equipos conectados en los cálculos.
- No presentar la declaración sin disponer de certificados.
- No utilizar formularios antiguos sin comprobar su vigencia.
- No fijar inspecciones sin identificar categoría, fluido e ITC.
Preguntas frecuentes
¿El marcado CE sustituye el alta en RITSIC?
No. El marcado y la declaración de conformidad se refieren al equipo comercializado, mientras que el RITSIC registra la instalación en su configuración y ubicación concretas. La declaración responsable debe presentarse antes de ponerla en servicio.
¿Una instalación pequeña necesita proyecto?
No necesariamente, pero tampoco puede descartarse solo por su tamaño. Deben revisarse Pms × V, el fluido, las tuberías, el DN, la categoría, las conexiones y cualquier ITC aplicable. Si es clase 1 requiere memoria; si es clase 2, proyecto y certificado final.
¿Quién puede firmar la memoria técnica?
En una instalación de clase 1, la memoria debe firmarla la persona autorizada de la empresa instaladora que haya ejecutado la instalación. Para clase 2 interviene un técnico titulado competente mediante proyecto y certificado de dirección y final.
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