Para legalizar una instalación de aire comprimido en Cataluña no basta con identificar la potencia del compresor. Hay que revisar todos los equipos a presión conectados, conocer su presión máxima de servicio y volumen, determinar la clase de la instalación y preparar la documentación que corresponda. Una instalación de clase 1 se documenta mediante memoria técnica; una de clase 2 requiere proyecto y certificado final. La declaración responsable debe presentarse antes de poner la instalación en servicio.
El análisis debe hacerse antes de comprar, trasladar o sustituir maquinaria. También resulta esencial al adquirir o alquilar una nave que ya contiene compresores o depósitos. Una placa ilegible, la ausencia de certificados o una ampliación no incorporada al expediente pueden impedir confirmar la situación reglamentaria. Los umbrales generales ayudan a orientar la clasificación, pero no sustituyen la revisión de las exclusiones del Reglamento y de las instrucciones técnicas aplicables.
Qué equipos hay que revisar y cómo inventariarlos
El Reglamento de equipos a presión se aplica, con sus condiciones y exclusiones, a equipos sometidos a una presión máxima admisible superior a 0,5 bar. En una red de aire comprimido, la revisión no debe limitarse al bloque compresor: puede alcanzar depósitos o calderines, secadores, separadores, filtros, accesorios de seguridad y otros recipientes conectados. Las tuberías también forman parte de la configuración que debe analizarse, aunque no se incorporen automáticamente al cálculo de clasificación como si fueran recipientes. [6] [7]
El primer paso práctico es crear un inventario individual. Para cada elemento conviene anotar fabricante, modelo, número de serie, año, función, presión máxima admisible PS, presión máxima de servicio Pms, volumen en litros, fluido y ubicación. También deben localizarse la declaración de conformidad, las instrucciones, la placa identificativa y los datos de la válvula de seguridad. PS y Pms no son conceptos intercambiables, por lo que deben obtenerse de documentación fiable.
En equipos usados o instalaciones antiguas, la documentación exigible puede variar según la fecha, procedencia, características y posible marcado CE. No debe suponerse que cualquier equipo de segunda mano puede regularizarse. Antes de comprarlo o ponerlo en marcha hay que comprobar su identificación, documentación de origen, historial de inspecciones y compatibilidad con la instalación receptora. [5]
- Fotografiar las placas sin desmontar ni alterar ningún elemento.
- Relacionar cada certificado con su número de serie correspondiente.
- Identificar todos los recipientes conectados permanentemente.
- Anotar modificaciones, reparaciones o traslados conocidos.
- Comprobar que las válvulas y accesorios de seguridad están identificados.
Clase 1 o clase 2: cuándo hacen falta memoria y proyecto
La clasificación determina la documentación técnica de puesta en servicio. En Cataluña, la clase 1 se asocia a una memoria técnica, mientras que la clase 2 requiere un proyecto redactado por un técnico titulado competente y el correspondiente certificado de dirección y final de instalación. Esta distinción no depende únicamente de la potencia eléctrica del compresor. [6]
Con carácter general, se exige proyecto cuando la suma de Pms, expresada en bar, multiplicada por el volumen en litros de los equipos conectados permanentemente supera 25.000. Para instalaciones capaces de generar aumentos de presión por llama, aporte de calor con peligro de sobrecalentamiento o reacciones exotérmicas, el umbral general indicado es 10.000. En ambos casos deben considerarse las exclusiones reglamentarias y las ITC específicas. [6] [7]
Para calcular correctamente, se identifica el Pms × V de cada equipo incluido y se suman los resultados aplicables. Un cálculo numérico aislado no basta: también deben revisarse el fluido, la conexión permanente, la función del conjunto y los supuestos particulares. Cuando procede proyecto, este debe incluir, entre otros contenidos, descripción de la actividad, identificación de equipos, justificación reglamentaria, estudio de seguridad, instrucciones de emergencia, presupuesto y planos. [7]
- Clase 1: memoria técnica y certificados aplicables.
- Clase 2: proyecto técnico y certificado final de instalación.
- No aplicar el límite de 25.000 sin comprobar el supuesto de 10.000.
- Revisar siempre las exclusiones y la ITC que corresponda.
Quién interviene y qué documentos aporta
La puesta en funcionamiento debe quedar bajo la responsabilidad de una única empresa instaladora de equipos a presión inscrita en el RASIC para el alcance correspondiente. El RASIC registra agentes de seguridad industrial; el RITSIC registra la instalación. Por tanto, comprobar la habilitación de la empresa no equivale a inscribir el conjunto de aire comprimido. [6]
El fabricante o proveedor debe facilitar la identificación, características, instrucciones y declaración de conformidad que resulten exigibles. La empresa instaladora emite la documentación de instalación, incluido el certificado EP-2 de cada equipo cuando corresponda. En instalaciones de clase 2 interviene además el técnico competente con el proyecto y el certificado final EP-3. Un organismo de control emitirá las actas de las actuaciones que reglamentariamente le correspondan. [2] [5]
El titular debe conservar durante la vida útil el expediente aplicable: proyecto o memoria, certificados EP-2, certificado final en clase 2, declaraciones de conformidad, actas de inspección, justificante registral y libro de registro. La composición exacta depende del equipo y de su antigüedad o procedencia. Conviene descargar siempre los modelos EP vigentes desde Canal Empresa, porque los formularios y códigos pueden cambiar. [2] [5] [8]
- Fabricante: identificación, características, instrucciones y conformidad.
- Empresa instaladora: ejecución y certificados de instalación.
- Técnico competente: proyecto y certificado final cuando procedan.
- Organismo de control: actas de las inspecciones de su competencia.
- Titular: declaración responsable, archivo técnico y registro actualizado.
Cómo realizar la inscripción en el RITSIC
Una vez terminada y certificada la instalación, el titular o su representante legal o apoderado presenta la declaración responsable antes de la puesta en servicio. El trámite oficial comprende, además del alta inicial, modificaciones, bajas de equipos, cambio de titular y baja completa. Al finalizar se obtiene un justificante de inscripción en el RITSIC con un código de instalación EPI, que debe guardarse con el expediente técnico. [8]
La ficha oficial consultada recoge una tasa administrativa para la puesta en servicio, pero su importe puede actualizarse. Esta tasa no representa el coste total: pueden añadirse la memoria o el proyecto, los trabajos de la empresa instaladora, las pruebas, los certificados, una eventual intervención del organismo de control y las adecuaciones necesarias. Antes de tramitar conviene confirmar el importe vigente directamente en Tràmits Gencat. [8]
No existe en las fuentes consultadas un plazo universal aplicable a todos los casos. La duración depende de que el inventario esté completo, de la clase, del estado de los equipos y de las correcciones necesarias. La referencia temporal segura es que la declaración debe presentarse antes de poner la instalación en servicio; no debe arrancarse el equipo basándose únicamente en que el trámite está en preparación. [8]
- Cerrar el inventario y la clasificación.
- Preparar memoria o proyecto, según la clase.
- Ejecutar la instalación y obtener los certificados.
- Presentar la declaración responsable antes de la puesta en marcha.
- Archivar el justificante RITSIC y el código EPI.
Inspecciones, modificaciones y compra de una nave existente
La inscripción no cierra las obligaciones del titular. Debe mantenerse actualizado el libro o registro de usuario con los equipos sujetos a esta obligación, inspecciones, mantenimiento, modificaciones y reparaciones. Las inspecciones reglamentarias se estructuran en niveles A, B y C, pero sus periodicidades y el agente que puede realizarlas dependen de la categoría, el fluido, la antigüedad y la ITC aplicable; por ello no conviene utilizar una tabla genérica sin clasificar cada equipo. [7]
Sustituir un equipo por otro de características diferentes, añadir un depósito, ampliar la red, aumentar la presión de trabajo, cambiar a un fluido de mayor riesgo o alterar determinados elementos de seguridad puede constituir una modificación documentable y comunicable. Antes de ejecutar el cambio deben revisarse de nuevo la clase, la documentación técnica, los certificados y la necesidad de actualizar los datos inscritos. [6]
Al comprar o alquilar una nave, hay que pedir el número RITSIC, la relación de equipos, el proyecto o memoria, los EP-2, el EP-3 cuando proceda, las declaraciones de conformidad, las actas de inspección y el libro de registro. Las placas deben coincidir con los certificados y con los equipos físicamente instalados. Un cambio de titular no regulariza por sí solo sustituciones o ampliaciones anteriores que nunca se incorporaron al expediente. [5] [8]
- Comparar números de serie, placas y certificados.
- Comprobar las fechas y resultados de las inspecciones.
- Detectar depósitos o compresores añadidos posteriormente.
- Verificar que el registro de usuario está actualizado.
- Tramitar por separado cambios de titular, modificaciones o bajas cuando corresponda.
Preguntas frecuentes
¿Todos los compresores de aire necesitan proyecto?
No. Primero hay que comprobar si el equipo entra en el ámbito reglamentario y clasificar la instalación completa. La clase 1 se documenta con memoria técnica y la clase 2 con proyecto y certificado final. El cálculo general Pms × V, las exclusiones y las ITC aplicables determinan el resultado.
¿Qué es el certificado EP-2?
Es el certificado de instalación de un equipo a presión. Debe asociarse al equipo correspondiente y conservarse dentro del expediente cuando resulte aplicable. No debe confundirse con el EP-3, destinado a la dirección y final de una instalación que requiere proyecto, ni con certificados de inspección periódica.
¿Qué hago si la nave tiene un compresor pero no aparece la documentación?
No debe darse por regularizada la instalación. Hay que inventariar los equipos, fotografiar las placas, buscar el código RITSIC y solicitar el expediente al anterior titular, propietario, instalador o mantenedor. Después debe evaluarse la documentación disponible, el historial de inspecciones y la viabilidad reglamentaria antes de utilizar o modificar los equipos.
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